LA SANGRE PESA MÁS QUE EL AGUA

febrero 10, 2012

Dice un refrán popular: “que la sangre pesa más que el agua”, esto no solo vale en cuanto a los vínculos familiares en torno a la sangre. Esto se aplica también a otra familia como la social o religiosa. Un día un señor en un carro público dijo una serie de disparates sobre el  Cardenal  que colmó mi paciencia y les dije: Oiga señor  no  es este el medio para desquitarse con el Cardenal, llame un medio de comunicación, de su nombre su domicilio y diga todo eso, o ya que usted está tan seguro de lo que  dice vaya a un tribunal y acuse al Cardenal  de la teles hechos. El señor se ensaño conmigo, yo iba llegando a mi parada, así que siguió solo con su pique.

 Son muchas las veces que me he sentido molesto con los juicios mal infundados que hacen la gente del Cardenal, pero también me sentido incomodo y poco representado como creyente católico  con declaraciones que hace el Cardenal y en ese  sentido me siento más identificados con personas  a quienes Dios le importa un pepino, pero si son tolerantes y asumen actitudes que nos aleccionan a los que vivimos hablando del amor de Dios y al prójimo, pero evidenciando una actitud de intolerancia en la práctica que dicha mucho de los que decimos. Cuanta razón tiene el Evangelio  cuando refiriéndose a la clase religiosa de su tiempo  dice: “Hagan  lo que ellos digan, pero no hagan lo que ellos hacen”

Las recientes declaraciones del Cardenal en torno a la legalización de la unión homosexual que no es lo mismo que matrimonio dejan que decir, pues ante una población que lleva el prejuicio, la intolerancia y violencia a flor de piel las declaraciones intolerantes y poco delicadas  de un hombre como Nicolás de Jesús López Rodríguez pueden hacer mucho daño,  como pastor haría más sino hablara.

Por otro lado es reconfortante para los abogamos por la tolerancia y el respeto a las minorías y a la independencia de las instituciones  escuchar o leer las opiniones  de personas como la doctora Thaira Varga, personas como ella hacen mucho bien a las minorías marginadas y despreciadas por quines se hacen llamar seguidores de Jesús o sucesores  de sus apóstoles. Les dejo  con la opinión y visión de la doctora Varga.

Matrimonios entre personas de un mismo sexo  ¿Farsa o parte de los sistemas de parentesco?

Marvin Harris, uno de “los antropólogos más importantes de la segunda mitad del siglo XX”  establece en sus textos la amplitud del concepto de matrimonio.  “Para cubrir la extraordinaria variedad de conductas de apareamiento características de la especie humana, habría que ampliar la definición de matrimonio”. ( Harris, 1982: 268)

Harris establece: “Puesto que el término matrimonio es demasiado útil para desecharlo del todo, brindo la siguiente definición: el “matrimonio” designa la conducta, sentimiento y reglas concernientes al apareamiento heterosexual u homosexual entre corresidentes y no-corresidentes y a la reproducción en contextos domésticos”. Así en este mismo texto de “Introducción a la Antropología General” plantea que existen “matrimonios entre no corresídentes”, matrimonios entre hombres”, “matrimonios entre mujeres”. ( Harris, 1982: 233).La antropología como ciencia social que estudia la cultura desde la traducción e interpretación de la realidad, busca cada vez más actualizar y revisar los conceptos  y categorías según como se presenten, reconociendo que la cultura y la sociedad están en permanente cambio y transformación y con ello las categorías que así la definen.

La existencia de uniones entre personas de un mismo sexo está históricamente registrada en distintas sociedades. El hecho de que estas uniones sean sancionadas en algunas religiones o no tengan amparo jurídico en algunas sociedades no significa que no existan o que no hayan existido.

La negación y ocultamiento de la realidad de los matrimonios de un mismo sexo no ha conducido a su desaparición. En nuestra constitución aprobada el 26 de Enero del 2011 se excluye a los matrimonios entre personas de un mismo sexo lo que se convierte en una violación a los derechos sexuales y reproductivos de las personas.

El Cardenal López Rodríguez ataca a los matrimonios entre gays y lesbianas con expresiones de violencia verbal catalogando a los cónyuges como “farsantes”. La jerarquía eclesiástica niega los derechos sexuales de las personas y los reprime generando en muchos casos prácticas de perversión y violencia sexual dentro de la misma institución religiosa.

La afirmación de la primera dama que corrobora al Cardenal niega el derecho que tienen las personas de un mismo sexo a formar familias y desvaloriza las familias dirigidas por mujeres, que son una parte significativa de nuestra sociedad. Estas afirmaciones muestran una gran contradicción e incongruencia con la campaña de promoción de valores que asume el despacho de la primera dama en la que ha invertido cuantiosos recursos del estado a través de los medios de comunicación.

El despacho de la primera dama tiene en su campaña de valores un anuncio que promueve el respeto y la tolerancia con la histórica frase de Benito Juarez “el respeto al derecho ajeno es la paz” ¿Negar el derecho al matrimonio a personas de opciones sexuales diversas así como a la formación de familias a estas y a las mujeres solteras, no es un irrespeto al derecho ajeno?

En el momento en que la primera dama excluye del ejercicio de derechos a familias formadas por parejas de un mismo sexo incurre en una práctica de intolerancia, exclusión e inequidad. ¿No son estos valores fundamentales de la democracia y la convivencia social?

Thaira Varga:

Este artículo fue tomado del periódico digital: Acento.con 

 

Suicidas y terroristas en las carretera del Este

enero 16, 2012

La muerte es parte de la vida  y viceversa. Carlos Cristos medico español en un proceso de una enfermedad terminar dijo. “Si la muerte no existiera todo nacimiento sería una tragedia”. Ahora bien la aceptación de  muerte como parte de la vida de la vida  ha ser encajada  en  el proceso natural de esta. A que  me refiero  con esto que hay muerte que llegan a destiempo y no por su ritmo natural, sino porque la persona la ha adelantado con sus opciones y comportamientos. En lo funerales la gente llora desconsoladamente en medio su dolor a le pregunta a Dios ¿Por qué se lo llevó? Cuando en realidad la decisión  de la pérdida de vida no tiene que ver con Dios sino con la opción que  esa persona tomó.

 No atribuyamos a Dios acciones de las que solo nosotros somos responsables. Dios quiere y protege la vida  de sus hijos, nos regaló una inteligencia a través de la cual podemos discernir cuales cosas favorecen la vida y cuales pueden acabar con ella. Por nuestra inteligencia sabemos que ciertas sustancia, que ciertos comportamientos acortan la posibilidades  de seguir viviendo. No hay que ser ningún cerebrito para  saber si dos personas conducen  dos motocicleta una sin luz y otra con luz de noche la pasibilidades de llegar al Seybo con vida  son mucho  menos de la que no lleva luz.

En la inmensa mayoría de la perdida de vida a destiempo las personas  somos las responsables no Dios. Cada quien es dueño de su propia vida y hace con ella lo que quiere, lo que le da la gana. Es frecuente escuchar expresiones  como estas. Déjenme vivir la vida, es mi vida  y hago con ella lo que quiera. Y es verdad, pero detrás de eso hay un tremendo egoísmo y un individualismo bestial. Porque ninguna vida vegetal o animal  se desarrolla sin afectar positiva o negativamente otras vidas. Es por eso que existen las leyes y las normas de convivencia.

Yo puedo hacer lo que quiera con mi vida, pero cuando  esta posición pone en peligro la vida  de los demás, a la comunidad, a la sociedad; entonces  las autoridades están en la obligación de intervenir. Y es aquí donde se completa el cuadro del problema que hoy quiero que analicemos. El egoísmo de la persona y la incompetencia de nuestras autoridades ha generado una desvalorización del valor  de la vida. La  razón de ser de los cuerpos de seguridad: Policía Nacional, Fiscalía, AME, Ejercito Nacional, Marina de Guerra, etc, no es otra que proteger y garantizar la vida  de los ciudadanos. Y la pregunta se  cae de la mata. ¿Están cumpliendo con tan importante objetivo? Decir que no están cumpliendo  con este objetivo  es incorrecto. Porque algo están haciendo, pero es poco, muy poco y deficiente ya que al respecto se  pueden hacer más.

AME por ejemplo están más preocupados por las multas que por orientar a  la población. A la cinco o la seis de la tarde desaparecen como si la gente no condujera  de noche. En especial los motoristas, o en otras palabras desaparecen cuando más se requiere su cooperación, para cualquier persona lúcida esto indica  que la seguridad durante la noche le importa un pepino a las autoridades de AME.

Amigos oyentes  las carreteras están llenas  de suicidas terroristas. Y al respecto nuestras autoridades permanecen en la más absoluta indiferencia. Un suicida es una persona que no le importa su vida y un terrorista es una persona que pone en peligro la vida de los demás. Con esto no quiero decir  que estoy en contra de los motoristas.  Yo soy un defensor  y promotor a todas voces  del  uso de la motocicleta. Soy de los que cree que debería haber más motocicletas que los que hay. Yo soy un motociclista y no la uso la moto para ir los barrios y a los campos. Yo he andando el Este entero y parte del país en mi moto y disfruto mucho viajar en ella.

Ahora bien el uso de la motocicleta tiene que regularse, las autoridades, Policía Nacional y  AME tienen que hacer su trabajo, un trabajo que no están haciendo.  Resulta terriblemente incomodo conducir de noche por cualquier carretera del país, pero en especial por las del Este. Vuelvo a la idea de que nuestras carreteras están plagadas de motoristas terroristas y suicidas. Viajan  sin luz  trasera y muchas veces no llevan luz de delantera lo que hace que usted se de cuenta de su presencia cuando está casi encima de ellos. Si sucede que viene otro vehículo en vía contraría uno queda deslumbrado por unos cuantos segundos si se dan estas condiciones uno pude llevarse por delante al motoristas, es frecuente ver una familia compuesta por el padre la esposa y el bebe en un motor sin luz, ver motoristas remolcando a otro,  motoristas con una goma picacha sin luz  en medio de la carretera.

Cualquier conductor que circule sin luz esta jugando con su vida y con la integridad de la vida sicológica y moral de la otra persona. Si matar a un motorista fuera como matar un perro, no pasaría nada. Pero las cosas no son así. La imprudencia y la falta de conciencia sumada al pésimo desempeño de la autoridades, en este caso la  Policía y AME hacen que usted mate a  una persona, aunque la culpa no sea suya, usted queda involucrado en una muerte de una persona y los familiares de esa persona muchas veces no lo aceptaran. Porque se dice que  el conductor de automóviles es enemigo del motorista. Yo no creo que sea así. Esto suponiendo que usted se lleve al motorista por delante y usted salga ileso. Pero muchas veces pasa que por la falta de conciencia del motorista  el que pierde la vida el conductor y sus acompañantes porque al defenderlo a el que se accidenta es el conductor.

La trágica y patética historia del trancito de este país esta llena de personas que han perdido la vida por defender a un motorista temerario. Hace un par de meses una señora conducía su vehículo por defender a un motorista  perdió el control  entró  a un colmado y mató a tres personas e hirió a varios, aunque ella quedó ilesa sicológicamente no se ha recuperado y esta pasando por un mal momento.

Un motorista circulando sin luz  de noche  es un peligro para su vida y la vida de los demás. Cuando en determinada situaciones la persona no asume conciencia del peligro de su vida y la de los demás. Deben actuar las autoridades. En  especto que venimos analizando nuestra autoridades policía nacional y AME están ajena a ello. No existe vigilancia en las carreteras por la noche. Estoy hablando de los motoristas que conducen sin luz, cuya peligrosidad es insignificante ante una patana con un solo foco se ve en nuestras carreteras.

Concluyo repitiendo que no estoy en contra de los motoristas, al contrario  tienen en mí un aliado. Soy uno de ellos, pero le digo que no hay derecho a poner en peligro su vida y las de los demás. Creo que conducir una motocicleta sin luz  de noche equivale  a un atentado contra la propia vida  y la de otra persona o la tranquilidad de muchas gentes, porque uno se paga cada susto, cada indignación o pique como llamamos popularmente, cuando uno se encuentra con un motorista al que pudo habérselo llevado.

Creo que un motorista o cualquier persona que conduzca en las condiciones descritas, no solamente deberían ser multados  con una suma de dinero bastante alta, sino que debería ir a prisión y ser fichado en la justicia por atentado a  su vida y a la de los otros. Pero eso es si tuviéramos una autoridades de AME y Policía Nacional cuyo móvil principal fuera preservar la vida y  no cobrar un cheque y una sociedad cociente del valor de la vida.   La vida es la mayor riqueza, el mayor capital que tenemos los seres humanos para ser felices  y hacer feliz a los demás. Por ello no podemos seguir indiferentes ante las cosa que atenta contra ella y  en este sentido da lo mismo condenar un tiroteo como a un motorista circulando sin luz por nuestras calles y carreteras.

 

 

No es puede ser normal…

agosto 14, 2011

 Hace un par de semana salio los periódicos una noticia a la que se le prestó poca atención y que  en mi opinión  es una noticia alarmante, pero es que a este tipo de noticia no se le presta la debida atención, en muchos países apenas son noticias en los medios más sensacionalistas.

Se trata  de que  en nuestro país  se suiciden cada mes 36 personas. Eso es grave.  En el primer cuatrimestre de este año, en el país se registraron 146 suicidios, unos 36 por mes, de acuerdo a los archivos estadísticos de la Procuraduría General de la República.

El ex presidente del Colegio Médico Dominicano, el psiquiatra César Mella, entiende que en lo que va de año la taza de suicidio (cerca 8 por cada cien mil habitantes) se ha incrementado debido a la crisis económica, el desempleo y tensiones emotivas.

“Es posible que la situación de desesperanza, el agravamiento de la crisis económica, el aumento del desempleo, el cierre masivo de zonas francas, y otros factores como las depresiones nerviosas y distintos quebrantos mentales estén influyendo en esta cifra”, aseguró el reconocido especialista.

Mella entiende que el registro oficial de suicidios debe ser duplicado o triplicado para entender la real magnitud del fenómeno social que constituye la tercera causa de muerte en el mundo, de acuerdo a los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A nivel mundial, las tasas de suicidio se han incrementado en un 60 por ciento en los últimos 50 años, según la OMS.

Los países subdesarrollados como República Dominicana son los más afectados. La organización asegura que cerca de un millón de personas se suicida cada día, lo que equivale a una cada 40 segundos.

La vida humana es un don recibido  de Dios destinado a desarrollarse hasta su plenitud,  de modo que quien  la ha recibido tiene el derecho inexcusable  de cultivarla.   El hombre no es dueño absoluto  de su vida.  Se  espera de él que sea un buen gestor de esta. Y que como buen administrador la conserve  y la promueva a la plenitud  a la que está llamada y convocada.

“El suicidio es  el último y final signo  de desesperación  y desconfianza en  uno mismo, en Dios y la sociedad. Una rebelión a cara descubierta, la última expresión de una  autonomía destructiva frente Dios.” Conviene no perder de vista  que en la realidad de la vida rara  vez el suicidio contiene  una malicia deliberada como lo presentan la religiones  sobre todo la cristiana.

Ante la triste realidad del suicidio hay que ser más cautos porque  en la práctica, a la hora de la verdad,  las cosas funcionan de otro modo. Cuando recibimos la triste noticia  de que un amigo  o conocido  al que consideramos como una persona buena  y amable ha llegado a tomar la extrema salida del suicidio, antes de hacer juicios y consideraciones morales, o algo más grave, el intento de juzgarlo, pensemos que se produjo un cortocircuito  psicológico  y no un acto moralmente responsable. Yo personalmente siento una  terrible pena por las personas que toman esta fatal salida.

El suicidio  un acto personal y voluntario  llevado a cabo, por la persona. Pero cuidado con esta justificación, eso no exime a  la sociedad,  esta no está exenta de una cuota de participación  en tan extralimitada decisión,  ya que muchas veces las personas son tratadas  de un modo que son invitadas prácticamente  a desaparecer del escenario de la vida, por ello un intento de suicidio se convierte  en un desesperado esfuerzo de llamar la atención y exigir  la ayuda adecuada. O mandar un mensaje del que nos hacemos saldos como sociedad.

Es por  que en lugar  de levantar  el dedo inquisidor para acusar al suicida, la sociedad y las Iglesias o religiones deberían ponerse en actitud de  discernimiento  para descubrir las causas que conducen  a una persona  a tomar este tipo de opciones  tan extralimitadas antes de considerar al suicidio como una  deliberada y destructora  rebelión  del  ser humano frente a  su creador y a la sociedad.

Con esta actitud evadimos nuestra responsabilidad social y nos hemos acostumbrado a ver y suicidio  y otros atentados contra la vida como algo normal. Nunca podrá gozar de bienestar una sociedad que no valora la vida. Aunque paradójicamente las sociedades mas desarrollada del mundo son las que presenta una mayor tasa de suicidio otra justificación   que no vale  para permanecer indiferente ante esta triste realidad.

 

El Estado de derecho

julio 19, 2011

El logo de radio Seybo  es un campesino sembrando y escuchando una radio. Hay quines dicen que ese logo ya no responde a la realidad, porque  el campo está despoblado. La dirección de Francisco Javier Martines se planteo cambiar el logo. La dirección que encabeza Miguel Gullón y su equipo consideró y consideramos que el logo debe de seguir y que no está desfasado. Si bien es verdad que la gran mayoría de los campesinos han emigrado a la ciudad, la ciudad del Seibo sigue siendo una ciudad con un alto componente de ruralidad. Es la más rural del país. Hay muchas personas que niegan o no aceptan  esta realidad, porque todavía sigue teniendo fuerza la idea del campesino como un hombre o mujer, atrasado, analfabeto, aislado en fin una serie de atributos que se encuentran en cualquier ciudad.

Lamentablemente ser campesino sigue siendo sinónimo de olvidado, es sinónimo de injusticia, de engaño, de atropello por parte  de grupo de poder, el hombre y la mujer del campo  es la más fiel representación  de poderes, de ideología, de credo político  que en nombre del progreso crean situaciones  en la que ponen en peligro la vida de seres humanos. Como lo que sucedió ayer  en la comunidad de Mata de Palma, como lo que sucedió hace  tres años más o menos en Miches.

En boca de nuestros políticos de forma especial en el discurso  del presidente Leonel Fernández Reyna es muy común la alusión  de  que su gobierno ha estado  encaminado hacía fortalecimiento de un Estado de derecho. Esto suena muy bonito. Cuando uno escucha esta expresiones sabiendo lo que ello significa por uno segundo unos se regocija, pero muy pronto uno cae en la realidad como que despierta de ese sueño  de menos de un segundo y dice ha… decires políticos y luego se confirma la decepción que provoco ese sueño despierto cuando uno  ve que en la practica es todo lo contrario.  La decepción es aun mayor por que uno vez que por un momento  le quitan hasta la posibilidad de soñar.

La promesa de un estado de derecho cae por tierra cuando suceden hecho lamentable como lo ocurrido ayer en Mata de Palma. El sábado Valito en su programa Valito orientando a la comunidad  presentó una panorámica de la situación  que ha creado la dirección del  CEA. El director Francisco Matos. Desdice lo que dijo Valito. Valito adelantó en su programa lo que pasó y a la vez hizo una relación  de la mala gestión de director del CEA. No será llevado a los tribunales pero un día tendrá que responder ante un tribunal supremo. El no ordenó disparar, no estuvo  en la tragedia. Pero su mal manejo  ha dado lugar a que hoy dos familias hayan perdido a dos seres queridos.

Realmente no se puede hablar de un Estado de derecho  cuando  los funcionarios ponen la condicione para que se pierdan vidas. El derecho a la vida es el derecho por excelencia junto al derecho de la libertad de conciencia es la base de todo derecho. Si no se respeta la vida, sino se ponen condiciones para su preservación y resto de lo que se diga o se haga pierde consistencia, pierde credibilidad.  No se puede hablar de un Estado de derecho cuando la tierra de una provincia y porque no de una región están en mano de tres o cuatro propietarios o arrendatarios y encima extranjeros.

Radio Seybo, La revista informativa de  tarde y la orden de predicadores tienen un compromiso con la vida, con defensa y promoción de la dignidad humana. Como una institución cristiana nos duele profundamente la perdida de cualquier vida y nos duele más cuando la perdida de esa vida  se han podido evitar. Según el análisis que hizo Valito. El presidente o sus organismos más cercanos están informados de la gestión del director del CEA.

Puede que suene iluso o irrealizable pero  el Estado y cuando digo el Estado no me refiero solo al poder ejecutivo, sino a las instituciones que las conforman no pueden, no deben,  y es condenable que propicien, directa o indirectamente la perdida de vida humanas. El fundador del derecho internacional moderno y padre de los Derecho Humanos.  Dominico fray Francisco de Vitoria dijo.

 “El poder civil otorgado por los ciudadanos al príncipe o soberano no significa que éste puede disponer de los ciudadanos o de la república a su antojo; el fin último de este poder no es dominar a los hombres, retenerles por el temor y someterlos a la voluntad de un soberano, sino todo lo contrario. No se debe aceptar jamás el sacrificio del hombre individual en aras de la omnipotencia del Estado. Cualquier hombre aisladamente considerado, en cuanto a criatura de Dios dotado de un alma espiritual, racional e inmortal, llamado a un destino eterno tiene por sí mismo un valor eterno, trascendente a la finalidad temporal de la comunidad política, que en el orden de la naturaleza no es anterior, sino posterior al individuo. Aunque en algún caso la autoridad política puede limitar los derechos individuales en función del bien común, no puede nunca desconocerlos, ni anularlos”

No se puede hablar de un Estado de derecho  cuando  los funcionarios como el caso del director de CEA manejan una institución de forma arbitraria y malaganariamente, no se puede hablar de un Estado de derecho cuando las instituciones que están para la seguridad de la vida resultan ser la que siembran la inseguridad, como los cuerpo del orden, es vergonzante la cantidad de persona en cuya muerte resulta con razón y sin razón agente de la policía. Ya me han oído repetir esta frase y la seguiré repitiendo por que es lo mejor refleja el compromiso que  como cristianos y como comunicadores al servicio de la vida. Dijo el poeta John Door. Nadie es una isla aparte por ello la muerte de cualquier hombre me disminuye por que es parte de la humanidad y no pregunten por quien doblan las campanas doblan por ti.

Hoy tristemente doblan las voces es en estos micrófonos  por la vida arrancada a destiempo de los dos hombres muerto ayer en Mata de Palma. Paz a sus restos y  valor a sus familiares  para que puedan encarar esta situación  sin acudir  a la violencia y la venganza un sentimiento que asecha  a las familia en estas circunstancias.

 

 

Si nos hubieran colonizado los ingleses…

mayo 10, 2011

  

Francisco de Vitoria

Días antes de partir para Salamanca una hermosa ciudad con mucho abolengo cultural fui invitado por amigo a un programa de televisión que él producía y dirigía. Unos de los temas cliche de mi amigo es la Conquista de América, la rapiña como los españoles como lo llama él. Respecto su visión de la conquista pero no comparto. Creo no tiene ningún sentido y me parece una idea absurda y poco seria decir que nuestros males se deben a la conquista de los españoles, que si nos hubieran colonizado los ingleses estaríamos mejor  Al salir programa me sentí decepcionado, pues  en el aire mi amigo encausó el tema de la conversación por la conquista. Es verdad que se podía establecer una relación, pero el tema hubiese dido más rico si se hubiese llevado por otro sentido. 

 

Con frecuencias escuchos este tipo de sandeces: los latinoamericanos estamos comos estamos porque nos colonizaron los españoles. No es común en Dominicana pero he escuchado gente que despotrica contra los españoles echándoles la culpa de los males que nosotros mismos hemos creado y que no hemos sido capaces de resolver. He visto gente indignados con los europeos porque se están robando nuestras riquezas naturales, si se los roban se lo roban con el consentimientos de nuestras autoridades. Me parece absurdo acudir a hechos que pasaron hace quinientos años para buscar una justificación, es una excusa barata y una justificación pusilánime.

 

paisaje de Castilla

 Durante la conquista hubo españoles que pensaban de una forma distintas, hubo españoles que defendieron nuestros interese mejores que lo que lo hicieron los nuestros patriotas, ya que muchos de ellos al fin al cabo fueron tan explotadores e insensible que los conquistadores. Siempre corremos el riesgo de generalizar y dogmatizar y en cuestiones históricas la generalización y la dogmatización están relacionadas con la ignorancia, el nacionalismo barato y chovinismo repelente.   Francisco de Vitoria y Escuela de Salamanca rompieron una lanza a favor de los indios pero esto se suele citar por los que despotrican desde un patriotismo y nacionalismo rancio. Creo que es suficiente para preámbulo vamos ya a lo que dijo Vitoria sobre la política conquistadora de España.

 

Indio peruanoPRIMERA RELCCIÓN SOBRE LOS INDIOS.                

Como es costumbre en una disertación de esta naturaleza el exponente, en nuestro caso Vitoria comienza su reelección De los indios exponiendo las razones que lo motivaron a elegir el tema: Lo que ha supuesto el descubrimiento de un Nuevo Mundo para España. Inmediatamente como es propio de este tipo de exposición presenta las partes de su reelección: “La presente disertación constará de tres partes. En la primera se indagará por que derecho han venido los bárbaros a dominio de los españoles. En la segunda, que potestad tienen los reyes de España sobre ellos en lo temporal y en lo civil. En la tercera, que pueden los reyes o la Iglesia sobre ellos en lo espiritual y en lo tocante a la religión”.

Vitoria dirá que no tiene razón de ser una discusión sobre la primera parte. Sostiene que es por lo tanto inútil y hasta temerario poner sobre el tapete la cuestión, “ya que aquello sería igual tratar de encontrar nudo en el junco o iniquidad en la casa del justo”.  A Vitoria no le interesa defender lo indefendible, es decir, las razones que por el destino o circunstancia los españoles llagaron aquellas tierras; era normal y hasta el momento incuestionable ensanchar los reinos. Cosa que Vitoria tiene claro; ahora bien el modo  de llevar a cabo  el ensanchamiento del imperio, del poder del rey  será lo  que el catedrático de Salamanca pondrá en cuestión: “pero cuando se propones para obrar algo  de lo que razonablemente podemos  dudar de si será bueno o malo, justo  o injusto, entonces  es cuando tiene lugar la deliberación  y se debe apelar la  consulta para no tener  que lamentarnos de haber hecho temerariamente  alguna cosa cuya lícitud o ilícitud  no estuviera ante averiguada, tales son las cosas  que por una u otra parte tienen apariencia de bien y de mal, como muchos géneros de contratos, ventas u otros  negocios”. A ello dedicará unas páginas y luego saca tres conclusiones.

Primera: “En materia dudosa debe consultarse con aquellos a quienes toca dictaminar sobre el caso; de otro modo no hay seguridad de conciencia, ya sea la duda en materia lícita, ya sea ilícitas”.

Segunda: “Si, consultados los sabios, sentenciase que es lícita esa materia dudosa, hay que atenerse en el obrar a este parecer, y el que hiciere lo contrario no tiene excusa aunque, por otra parte, las cosas de suyo fueran lícita”.

Tercera: “Si, por el contrario sentenciasen que es lícita, ajustándose a estas sentencias, se obra con seguridad de conciencia, aunque en realidad fuese ilícita”.

 Vitoria sabe que está tratando  con un tema muy serio en el sentido de que cuestionará y desmontará visiones  hasta el momento aceptadas como inmutables de ahí su interés por dejar claro el valor y la necesidad de la consulta o del uso de los argumentos de autoridad.

Resulta interesante como Vitoria va poniendo cada cosa en su lugar ante de adentrarse en un tema tan espinoso. En su alusión al tema de la consulta deja claro que lo que va a decir está muy bien sopesado en la tradición académica. Hay otro punto que conviene aclarar en función de la validación de su análisis: se trata de la legitimación profesional para abordar tales temas. Deja claro desde el primer momento igual que en su relección sobre la Potestad civil que como teólogo y sacerdote tiene autoridad para tratar el tema.  “Digo que no pertenece a los jurisconsulto fallar este asunto, o al menos a ellos solos.  Ni se con certeza que hayan sido llamados para el examen y sentencia de este asunto teólogos dignos que pudieran, con garantía, ser oídos sobre materia de tanta monta. Y puesto que se trata de algo que entra en el fuero de la conciencia, al sacerdote, esto es, a la Iglesia, toca fallar”.

Despejado el panorama en torno a posibles cuestionantes sobre su autoridad para tratar el complejo tema sobre el dominio de los indios por parte de los españoles. Vitoria retoma la primera se sus tesis. Plantea la cuestión de:  “Si esos bárbaros, ante la de la llegada de los españoles, eran verdaderos dueños pública y privadamente; esto  es si eran verdaderos dueños de las cosas  y posesiones privadas y si había entre ellos algunos hombres que fueran verdaderos príncipes  y señores de los demás”. A esta cuestionante Vitoria da una respuesta afirmativa. Los indios estaban pública y privadamente, en pacificas posesión de las cosas; por consiguiente si no consta lo contrario deben ser considerados como poseedores verdaderos y señores, por lo que no hay derecho a despojarlos   de sus posesiones en tales circunstancias.  

No es este el único argumento por el que se pretende justificar el dominio de las tierras recién descubiertas. Otro argumento esgrimido por los conquistadores o los partidarios de este grupo consistía: en que los indios por razón de infidelidad pueden perder el dominio de sus provincias y posesiones. A ello responde nuestro autor: La infidelidad no es impedimento para ser verdadero señor. Apoyado en Santo Tomás dirá: “que la infidelidad no destruye el derecho natural ni el humano positivo, los dominios son o de derecho natural o de derecho divino; luego no se pierden los dominios p

Tumba de Vitoria

or la carencia de de fe.  De lo cual se deduce que no es lícito despojar de sus cosas a sarracenos, judíos, ni a cualquier otros infieles, nada más por el hecho de ser infieles, y el hacerlo es hurto rapiña, lo mismo que si se hiciera a los cristianos”.

Al respecto de lo planteado Vitoria concluye afirmando que: “Ni el pecado de infidelidad, ni otros pecados mortales impiden que los bárbaros sean verdaderos dueños o señores, tanto pública como privadamente, y no pueden los cristianos ocuparles sus bienes por este título.  Pero aun queda la duda   de si no son dueños, porque son idiotas o amente”.  Acerca de esta última afirmación Vitoria dice que primero hay que resolver la cuestión de: “si para que uno sea capaz de tener dominio se requiere uso de razón.” Vitoria sostendrá que la criatura irracional no puede tener dominio. Dirá esto en contraposición a los que afirman como Conrado que el dominio conviene a la criatura irracional tanto la sensitiva como a insensitiva y dice que el dominio no es más usar una cosa para su propio uso. Eso es lo que dice Conrado. Vitoria difiere de él.

            Para el maestro de Salamanca: las criaturas irracionales no pueden tener dominio. Estos está claro pues dominio es derecho, como confiesa Conrado, pero las criaturas irracionales no pueden tener derecho, y, en consecuencia tampoco dominio. Por la razón de que no pueden padecer injuria; luego no tienen derecho. Se prueba estos últimos porque quien impidiera al lobo o al león la presa o al buey el pasto no hace ninguna injuria.

Zanjada ésta cuestión el fundador del Derecho internacional moderno va plantear una cuestión en la que como mucha ocasiones se adelantó a su tiempo. Se planteará: si el niño puede tener dominio ante del uso de la razón. Porque parece que en nada se diferencia de los irracionales en ésta etapa de su vida.  Responderá que el niño ante del uso de la razón puede ser dueño. Para Vitoria los niños a diferencia de los animales pueden padecer injuria y eso les da derecho a las cosas y por consiguiente dominio que no es otra cosa que el derecho. Para demostrar esta tesis Vitoria acude a un argumento irrefutable: “el fundamento del dominio es ser imagen de Dios” el niño en cuanto a persona es imagen de Dios. Otro argumento al que apela Vitoria es que: el niño no es propiedad de otro como lo puede ser un animal, sino un ser de personalidad propia e inalienable.

 

Surge otra objeción que Vitoria desmontará con argumentos similares al caso del dominio de los niños. Se trata de si los demente pueden ser dueños. El argumento es similar al anterior, pueden ser dueños porque son objeto de injuria, luego tienen derecho. Vitoria sostiene: que la demencia no impide a los bárbaros ser verdearos dueños. Cuando Vitoria formula esta tesis o sale en defensa de ella no se trata de personas demente realmente, sino una visión que tiene otro grupo humano de los bárbaros, en este caso los conquistadores.

Para Vitoria los bárbaros no son dementes, sino que ejercen la razón a su modo. Prueba de ello son la amplia gama de instituciones y cualidades que no son comunes en un demente. “… tienen, en efectos ciudades, que requieren orden, y tienen instituidos magistrados, señores, leyes artesanos, mercados; todo lo cual requiere uso de razón”. Cabe el mismo argumento que en el caso anterior. Los indios son sujeto de injuria en virtud del uso de la razón, de ser poseedores de derechos y dominios. Los bárbaros son verdaderos dueños pública y privadamente de sus posesiones, bienes y dominios y no han hecho ninguna injuria a los cristianos como lo han hecho otros y a quienes no se le niega el derecho y uso de dominio como sarracenos y judíos. Vitoria concluye lo que podemos llamar esta parte introductoria diciendo que: que ante de la llegada de los españoles eran los bárbaros verdaderos dueños y señores, pública y privadamente de todas sus posesiones.

Si los indios eran verdaderos señores, entonces cabe la pregunta desde lo planteado por Vitoria ¿Cómo se justifica o si existe una justificación para que los indios hayan llegado al poder de los españoles? Sobre ello versará el resto de la relección. Vitoria entiende que hay título o razones que justifican el dominio de los españoles, pero en la misma medida hay títulos injustificables. En la primera parte analiza los títulos ilegítimos sobre los que España fundamenta su dominio.

 

            Primer título: “Puede ser en emperador el señor del mundo”. Después de analizar las opiniones que perecen fundamentar dicha tesis. Vitoria a firma que el emperador no es señor de todo el mundo. Para Vitoria el dominio se da al hombre por derecho divino y natural o del humano positivo. Los hombres por derecho natural son libres a acepción de situaciones muy particulares como el dominio del padre sobre el hijo, la familia que es un dominio natural. De modo que por derecho natural nadie tiene dominio del mundo. “El dominio y el gobierno han sido introducido por el derecho humano y no son, en consecuencia de derecho natural. No se ve que fundamento habría en la naturaleza para que el dominio del mundo perteneciera a los alemanes y no a los franceses.  Otro argumento a lo que acude Vitoria para decir que el emperador no es dueño del mundo: es que ante la venida de Cristo, nadie tuvo el mundo por derecho divino, por lo tanto el emperador no puede arrogarse por este título el dominio del mundo ni, por consiguiente el de los bárbaros. Otro argumento que presenta Vitoria: es que en los casos en que, un emperador fue o se creyó dueño del mundo no lo fue por legítima sucesión, ni por donación, tampoco lo compró o lo adquirió mediante una guerra justa, o por una elección; en fin por ningún título legal. Por lo que se concluye que el emperador nunca fue señor de todo el mundo.

 

Finalmente respecto a este título el catedrático de Salamanca dirá: que en el caso de que el emperador fuera el señor del mundo, eso no le facultaría para hacerse dueño de las provincias o reinos de los bárbaros y establecer nuevos señores e imponer impuestos. En caso de que fuera señor del mundo lo sería en ámbito jurisdiccional, ello no lo faculta para manejar en provecho personal territorios y bienes. Estas son razones suficientes afirma Vitoria que por el título mencionado no pueden los españoles ocupar las tierras americanas.

El segundo título sobre el que se pretende legitimar el dominio de España sobre las tierras americanas: es la autoridad que le concedió por el Papa en virtud de su monarquía sobre toda la tierra. Vitoria negará rotundamente la valides o legitimidad de este título en base a que el Papa no señor es civil, ni temporal del mundo. Al poder del Papa Vitoria dedica una relección, en ésta relección afirmará en síntesis lo que lo que ampliamente ha detallado en la Potestad de la Iglesia. “El Papa no es señor civil y temporal de todo el orbe, hablando de dominio y potestad civil en sentido propio: Si Cristo no tuvo dominio temporal muchos menos tendrá el Papa que no es más que su vicario”.

  “Ninguna potestad temporal tiene el Papa sobre aquellos bárbaros y sobre los demás infieles.  Aunque los bárbaros no quiera reconocer ningún dominio el Papa, no se puede por ello hacerle la guerra, ni ocuparle sus bienes”. Además de esta razones sobre la no potestad del Papa sobre los habitantes del Nuevo Mundo, Vitoria utiliza otro argumento muy práctico: bajo este título se debería despojar de su bienes y pertenencias a las gentes de otra religión: árabes y judíos que viven junto a cristianos o en territorios europeos. Ello no se hace, entonces porque ha de hacerse con los indios.

Hay un título que parece evidente para justificar la ocupación de las tierras descubierta en este caso América se trata del derecho del descubrimiento. Es evidente que los españoles descubrieron aquellas tierras el derecho vigente tanto el natural como el de gente legítima sin lugar a duda la posesión de aquellas tierras. Vitoria desmonta este título con una facilidad extraordinaria, de hecho dice que al respecto “no vale la pena gastar muchas palabras”.  Está claro que en un descubrimiento se puede ocupar lo que no es nadie, pero cuando los españoles llegaron a aquellas tierras, éstas no estaban vacías. Tenían sus dueños y como lo dice en su relección Sobre la Potestad civil, eran repúblicas y tenían una serie de instituciones fundamentada desde la razón y organizada en torno a la república o poder civil.

Para el maestro Vitoria los títulos parecen cada vez más débiles e injustificables por parte de los conquistadores.  Por ejemplo el cuarto título donde se alega la obstinación de los indios a recibir la fe de Cristo. Vitoria desmonta este título acudiendo a razones de sentido común en su más simple elementalidad. Los indios no cometían pecado de infidelidad a Cristo, por la sencilla razón de que nunca habían oído hablar de él.

Los bárbaros, en nuestro caso los indios se condenaran por otros pecados, pero no por el pecado de infidelidad. En el caso de que se partiera del hecho de que se le ha anunciado la fe, aun así el título sigue siendo ilegítimo pues la fe conlleva un proceso de aceptación y de asimilación, no cabe esperar que los indios acepten sin más el anuncio de la fe, por ello no es razón justa para declararle la guerra o someterlos. Finalmente Vitoria presenta un argumento de mucho peso, esta vez no de autoridad como lo vine haciendo, sino de corte histórico. Dice que en ningún momento de la historia se consta que se hiciera guerra a los infieles ante su negativa de ser cristianos.

El quinto título es similar al anterior: hacerle la guerra por los pecados que es lo mismo que decir dominarlo por sus pecados. Vitoria demuestra una vez más la invalidez de está título al sostener que los gobernantes no tienen autoridad para apartar a los indios de los pecados que estos comenten contra la naturaleza, tampoco pueden castigarlo por causa de ellos. Vitoria apela a otros argumentos muy convincentes por lo que sugiere. “No es lícito hacer guerra a los cristianos porque sean fornicarios o idolatras o sodomiotas, ni, por consiguiente, se puede arrebatarles sus tierras y darlas a las otros príncipes. Si así no fuera como en cualquier provincia hay siempre muchos pecadores, podríase a cada paso cambiar los reinos. Se confirma porque tales pecados son más graves entre los cristianos que ya saben que son pecados, que entre los bárbaros que lo ignoran.”   

 

El sexto título es tan pocos sostenible. A Vitoria le bastan unas cuantas líneas para demostrar su ilegitimidad. En este título los españoles alegan ocupar aquella tierra por elección voluntaria de los nativos. Para el maestro salmantino ésta una razón totalmente invalida, ya que los indios pudieron hacerlo por miedo y por ignorancia, posiblemente no tenían idea de lo que le estaban pidiendo los españoles. Además la condiciones en la que se les pide que acepten el dominio de España es muy desigual los españoles estaban muy bien armados y los indios desarmados y medrosos.

El séptimo título que presentan los españoles y que Vitoria considera ilegítimo consiste en la afirmación de que las tierras americanas fue una donación especial de Dios a los españoles. Vitoria se opone a los que justifican este título alegando: “Que Dios, en sus singulares juicios condenó a todos estos bárbaros  a la perdición por sus abominaciones, y les entregó en mano de los españoles  como en otro tiempo a los cananeos  en manos  de los judíos”. A este argumento el Catedrático de Salamanca responde: que en el caso, de que fuera cierta tal afirmación, no es un motivo valido y suficiente para que aquellos que destruyeron tales reinos y repúblicas queden sin culpa. Añade; que “el Espíritu Santo reparte sus dones para la perfección de las virtudes. Por lo tanto allí donde la fe, la autoridad o la providencia indican que debe hacerse, no se ha de recurrir a los dones. Esto a baste sobre los títulos falsos y no idóneo, para ocupar las provincias de los bárbaros”

En la siguiente parte Vitoria presenta una serie de títulos legítimos mediante los cuales España pueda establecer dominio sobre aquellas tierras. Primer título: Los bárbaros o los indios americanos pueden estar bajo el poder de los españoles es en base a la sociabilidad y la comunicación natural. “Los españoles tienen derecho a recorrer aquellas provincias y de permanecer allí, sin que puedan prohibírselo los bárbaros, pero sin daño algunos de ellos”. Vitoria dedica varias páginas a justificar la legitimidad de este título entre ellas podemos citar a modo de ejemplo. 

Es cuestión de humanidad en todas las naciones recibir bien a sus huéspedes y no inferirles daño   o mal a no ser que los extranjeros les provoquen daños. Es de naturaleza humana que exista la amistad entre los hombres. Bajo relación amistosa y respetuosa los españoles pueden permanecer en tierra de los indios. Los españoles pueden permanecer en tierras americanas por razón de comercio, siempre y cuando no se cometan injusticias mediante este medio. Es una cuestión de derecho de gente que los transeúntes puedan establecer razones comerciales sin que no provoquen daño a los ciudadanos.

Segundo título legítimo sería el dominio de los indios en razón de la propagación de la religión cristiana. Es evidente de que si los españoles transitan por aquellas tierras sin daños a los nativos les enseñen la verdad cristiana a quienes la quieran oír. Recordemos que unos de los títulos ilegítimos fue la causa de la imposición por la guerra de la doctrina cristiana. Si la actividad comercial favorece la felicidad y el bienestar de los indios cuantas más aquellas cosas que atañen a la salvación y otras disciplinas humanas. Por otra parte Vitoria sostiene que los españoles pueden declarar la guerra a los indios en favor de los que son oprimidos y padecen injusticia.     

Tercer título: En salvaguardia la conversión de los indios. Usamos las propias palabras de Vitoria “Si algunos de los bárbaro se convierte al cristianismo, y sus príncipes quieren por la fuerza y el miedo volverlo a la idolatría, pueden por este capítulo también los españoles, si de otro modo no puede hacerse, declarar la guerra y obligar a los bárbaros a que desistan de semejante injuria y utilizar todos los derechos de guerra contra los obstinados hasta destruir  en ocasiones  a los señores, como en las demás guerras justa”.

El cuarto título legítimo es en función de una real necesidad de un príncipe cristiano: La legitimidad de este título es posible en el caso de que la mayor parte de los indios se hayan convertido al cristianismo no importa cual fuera el modo por el que se hicieran cristianos, el Papa puede darle un príncipe cristiano y quitarles los otros señores infieles.  Quinto título: en fusión de defender un pueblo de la tiranía y de leyes inhumanas que perjudican los inocentes como el caso de canibalismo. Afirma Vitoria que lo españoles pueden prohibir las costumbres y los tratos degradantes porque ello conlleva a la defensa de los inocentes de una muerte injusta.

Sexto título: para el maestro Salmantino es evidente  que un título legítimo seria la expresión del deseo  de  los indios  de que  lo gobernase  un rey español, pero ésta ha de  ser una decisión de  los nativos sin ninguna presión o cohesión, además es de derecho natural que un pueblo elija ser gobernado por un rey de otra provinci. Séptimos título. Los españoles pueden dominar a los indios por razón de amistad y alianza.  No es un secreto que los indios guerreaban constantemente y de forma legítima entre ellos. Es por ello que la parte que hace la guerra en virtud del derecho de guerra, entiéndase la que ha sido objeto de injuria está en su derecho de buscar y hacer alianza, y como una alianza en la guerra no es por pura gratuidad; entonces el bando que solicitó la alianza comparte la victoria o el botín con el aliado; en el caso de los españoles ese compartir da lugar a cederle dominio.

Octavo y último título. Vitoria no presenta este título como algo concreto como hizo con los demás, sino que lo presenta como un título a estudiar. En síntesis este título consiste en que dada la limitada capacidad de medios y parte de razón de los indios para disponer de condiciones tecnológicas y culturales en la constitución de una república que garantizara mejor calidad de vida para todos; en función de promocionar esos medios pueden los indios venir al dominio de los españoles.“Podría entonces decirse que para utilidad de ellos pueden los reyes de España a su cargo la administración de aquello bárbaros, nombrar prefectos y gobernadores para sus ciudades y aun darles también nuevo príncipes, si constará que esto era conveniente para ellos”.

 

Bibliografía      

Francisco de Vitoria, Primera relección sobre los indios, edición de Teófilo Úrdanoz, BAC, Madrid 1960.       

Hello world!

julio 15, 2009

Welcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.