El sufrimiento de los inocentes y la presencia del mal

Un desafío a la fe en un Dios Todo poderoso

El mal es unos de esos tópicos  en cuya introducción a la hora de su abordaje  es muy similar  en cualquier a autor. El filosofo español Carlos  Díaz al plantear el tema del mal  en  su teodicea comienza formulando  una serie de interrogantes sobre la cuestión del mal: ¿Cómo se explica el mal? ¿Bastaría eliminar el angustiante problema del mal mediante la insistencia en lo privativo de su condición defectuosa? ¿Qué sentido tiene el sufrimiento del inocente? ¿Qué sentido tiene el mal? ¿Quien lo produce? ¿Por qué se tolera? ¿Dónde moran sus responsables?  Son estas algunas de las preguntas, pues si hay un tema del que brotan las preguntas como la hierba después de la lluvia es el mal.

BALASAunque Carlos Díaz comienza su reflexión con este rosario de preguntas y otras que seguirá planteado en su reflexión. No obstante  el abordaje  al problema del mal es hecho mediante  un planteamiento en el que no se busca dar respuesta directas a las preguntas, sino más bien  indicándonos que una reflexión sobre el mal desde el punto de vista filosófico en la que Dios casi siempre sale mal parado  ha de comenzar  por una propuesta ante que una interrogante.

Carlos Díaz dice que el mal  fue  la roca del ateísmo, la anti teodicea, el juicio al Dios de los fracasos, pero desde su punto de vista el amor  de Dios abrirá su máxima, casi impensable expresión. En el Dios que sufre por amor, se compromete con el hombre  por su liberación  y se abre la esperanza, lectura  desde  la cual  el Dios de los filósofos y el de los creyentes puede asomarse siendo   uno sólo a la tremenda paradoja  del misterium iniquitatis, autentica protodicea: desde ella se aprecia que, si  Dios existe, la resurrección  puede vencer  la muerte y el bien sobre el mal.tortura I

Pero esto no es tan sencillo como parece. El hombre que se abre a la gratuidad  se encuentra en su vida con la experiencia inevitable del mal. A cada paso el mal se nos presenta de distinta maneras  de ahí la perennidad de su discurso afirma nuestro autor. En el estado anímico parece ganar terreno muy  rápido y la actitud a primera vista parece de derrota.

El autor nos presenta una serie de actitudes  asumidas ante el mal  que  dejan sentir  su aniquilante poder  para reducir nuestro optimismo o para confiar el Dios  del amor que se ha de imponer sobre el. “La seguridad de sufrir mientra continuamos viviendo sería  suficiente desde el punto de vista  de la razón para preferir la muerte a  la vida”.  Para Lucrecio todo marcha hacia el féretro y para Schopenhauer el dolor sería la forma bajo la cual  se manifiesta la vida siendo toda  dicha negativa sin nada positivo.   “Cada beso  presagia una nueva agonía” dice Paúl Valery  y Rimbaud escribió “un día en calma  cuesta una edad de desastres”.  Y hasta hombre del talante religioso como Kierkegaard no ha faltado luto. Lo absoluto ha de vivirse en el tormento  y adherirse a lo absoluto en este mundo sería una enfermedad mortal.

terremoto IEl más no es algo perceptible, es también una forma apriori de nuestra existencia  hay quien mira una rosa y ve una cruz o viceversa. La presencia de mal parece estar siempre atenta a opacar las cosas, un pequeño sufrimiento puede pesar más que nuestras grandes alegrías afirma el autor. El mal sigue mostrando sus tentáculos en  la cultura y la sociedad contemporánea que jacta de pulverizar cualquier síntesis.

En la sociedad actual  el sello del mal  se hace patente en la realidades diarias y cotidianas, de las forma más diversas a veces incluso mediante una forma simbiótica. Cuando la existencia del  mal  ocupa un lugar en nuestro corazón recibe un nombre en concreto: pecado. Su variedad es tan heterogénea que incluso puede presentarse  como remedio. guerra vietnam

El mal se erige como  el vicio de todos los vicios. Es tan perverso y polimorfo  como astuto y vigilante, ataca también la costumbre  del ser humano sobre todo aquella en la que compartimos nuestra existencia  con lo demás, las costumbres que nos permiten entrar  en comunión con las cosas.

La presencia del mal mina el terreno de la racionalidad política y administrativa del mundo causando sufrimientos inimaginables y desastres humanos impensables. El mal existe en las cosas, existe en ella de una forma terrible. El mal es algo real, existe realmente como una herida  o una mutilación del ser  y aunque  suene paradójico el mal  existe en el bien afirma Carlos Díaz.  Dicho de otra manera  el sujeto portador del mal es bueno porque hay ser en el y de este modo el mal obra por el bien, puesto que el mal siendo en sí mismo  privación del no ser,  carece de cualidad propia.  Y la paradoja se sigue presente  pues el mal  es por ende eficaz no por si mismo, sino por le bien al que hiere y sobre el  que actúa como parásito.pistola

El profesor Carlos Día  al respecto de lo dicho aclara: “el mal, no teniendo fuerza operatoria, sino asentado en el ser, sólo puede actuar desde el bien al que parásita y corroe como testigo algésico; el mal actúa a través de la pupa del bien, un bien puposo, un cáncer del ser y la culminación de su estructura  no podrá tener lugar sin que todo el organismo perezca, pero de tal modo conlleva la auto aniquilación que desaparece con la víctima  a la que ha ido degradando como Satán  desde el inicio.

El mal pues parece un parásito dependiente  y homicida del bien asertivo y existente el cual no necesita  por su parte del mal, sino que desde el imperio de su propio señorío  actúa. El ser es lo suyo; la pregunta por el mal solo cabe  desde el ser. No es fuerte el mal, sino débil el bien, débil el ser.” ( Carlos Díaz p. 456)

 observaAunque la presencia del mal se manifiesta en una variada gama de acontecimientos que afectan la existencia. Nuestro autor basado en Leibniz  sostiene que el mal  se puede clasificar en tres grandes categoría que son como sus bases de comando  desde donde ataca  al ser estas  categorías son  metafísica, física y moral: el mal metafísico consiste en el  la  simple imperfección,  el mal físico en el sufrimiento,  el mal moral en el pecado.

El lugar de acción del mal es el mundo. El mundo que Dios Omniponte ha creado  y del que tiene poder pues está por encima del bien y del mal. El mal hace  que el mundo sea imperfecto  y Dios lo creo perfecto porque no crea nada imperfecto. “Giordano Bruno dice que el mundo  es perfecto y único posible considerando en su conjunto, y el mal mera ilusión de nuestra mente limitada e incompleta con relación a tan magna obra.  Más tarde en la ilustración Melebrache aseguró  que “Dios no ha querido hacer la obra más perfecta que pueda, sino  sólo la más perfecta en relación  con los caminos más digno de el.”videla

Nuestro autor sostendrá que todo conspira hacia  el bien, por lo tanto; no es que falte la imperfección  es que Dios inclinándose a una sostiene  el edificio común. Por otra parte el mal hay que contextualizarlo, situarlo en su conjunto, y así juzgado es mucho más insignificante que el bien. Pues así como un mal menor es una especie de bien de igual manera una bien menor es una especie de mal  si obstaculiza a un bien más grande, y abría algo que corregir  en las acciones de Dios si hubiera  medio de hacerlo mejor. Si Dios no hubiera credo el mejor de los mundos posible  perdía ser porque no lo hubiese pensado, pero es no es posible, porque  es infinitamente  sabio; o bien porque  aun pensándolo  no hubiese querido hacerlo así.

ninoguerraAnte lo dicho es evidente una pregunta que nuca falta cuando se aborda  esta situación. “¿Si Dios conociéndolo todo a priori porque no lo evita? Y  si lo conoces desde siempre  ¿Cómo podría decirse  lo por el desconocido no determinado? Del mismo modo que se han hecho muchas veces. Muchas veces también se la ha dado repuesta: Dios ama tanto al hombre  que el lugar de salvarle como una marioneta le pone en situación que lo haga por si mismo y en libertad; Dios todo lo conoces, pero sin impedir que su conocimiento se compatibilice con la humana libertad: Dios conoce todas las posibilidades puede usar y usa, sin mediatízala ni determinarla, pues el hombre no es una mera causa instrumental”. (Carlos Díaz p. 161)

 No hay que confundir las cosas. En este sentido se buscan soluciones o repuesta muy acomodad a nuestra situación. La voluntad humana se autodetermina, la elección esta en su poder, ante de querer tiene el poder de determinarse, y una vez determinada el de acabar su acto, pero también respeta la voluntad de la causa segunda, y como esta se determina a si misma también Dios la determina. Aunque no la determine sin ella, sino con  ella, y aunque tampoco la predertemine. (Carlos Díaz p. 163)sequia

 

El mal no es necesario para nadie; pero si existe ¿no es preferible que sirva para el bien? El mal existe para que Dios  lo sobrepase, y sobrepasándolo llegue  a la plena manifestación de si mismo sostiene Schelling.  En esa misma perspectiva Federico  Amiel dirá. “Si existe algo es Dios. Si Dios existe lo que existe es por el. La vida pues nos puede ser un mal; debe ser por el contrario, la disminución  del mal y  el aumento del bien. San Gregorio de Niza  afirma: “Es tal la sabiduría de Dios  que puede incluso utilizar el mal para fomentar el bien. San Agustín  ve el la voluntad mala el gran testimonio  de la naturaleza buena  de  Dios, que aparece como el médico, como el padre o el pedagogo que  corrige a sus hijos.

flor balaEn  la constatación de lo que piensan los grandes autores creyentes o no creyentes acerca  del problema del mal en la que Dios  no falta. El profesor Carlos  Díaz  cita en su reflexión a  Richard  Swinburne  este autor sostiene: “que  sin la existencia del mal  natural el hombre  enterarse de que males  puede causar a si mismo; y  a los demás, y a los animales,  y de que otros podían evitar.” Este argumento es un arma de doble filo  ya que podría agudizándose y extremándose de forma peligrosa.

Ante esta postura Carlos Día sostienes. Que lo si cabe decir, bien entendido es que  “el que ama por esencia es un ser que sufre”, y que hemos de considerar a los hombres no tanto según lo que hacen o no hacen, sino más bien según lo que sufren. La única relación fecunda sobre todo con el hombre débil  es la que procede del amor, es decir  el deseo de ser en comunión con el. En Este sentido Carlos Díaz es partidario de que debemos  recuperar la dimensión histórica del sufrimiento, situarnos como personas  en el corazón del riesgo.nino herido

Cuando se mira la historia de los grandes hombres se ve que tienen el privilegio de sufrir  más que nadie y ello es bueno si tal sufrir se orienta a la solidaridad liberadora con los otros. El dolor es bueno cuando nace  de comprobar la distancia  entre realidad e idealidad en este sentido la amargura  de la denuncia profética será lucidez, que el denunciado tomará como resentimiento porque se alegría el buen humor de sus  digestiones satisfecha.

De la tres categorías del  que el autor planteó a la principio de su reflexión cace destacar que el mal moral es algo que hace chirriar  mas las entrañas de un alma moral. Para ilustrar es situación  el Profesor Carlos Díaz  de unos datos  nos presenta unos datos  que usando nuevamente sus palabra resultan chirriante a nuestra sensibilidad. Son varios los dato escojo uno  como dice la sabiduría popular  a buen entender poca palabras o ninguna. “Mientras millones  de hombre  mueren de frío, se construyen casetas climatizada  para perros, o clínica para curar neurosis canina.”

crimenEn cuanto al mal moral lo que más repudia es el sufrimiento del  inocente los testimonio de repugnancia  e impotencia aparecen en  la literatura todas épocas de la humanidad. Ante esto también aparecen en todas la épocas conglomerados que pasan indiferentes  o cuya actitudes de ambigüedad dejan que desear o sea que si bien el sufrimiento es repudiado por otro lado se ven actitudes que contradice esa indignación. Y en esto la sociedad actual  deja mucho que desea. Sirve como ejemplo  la cita anterior.

También hay que señalar  en la sociedad actual no faltan quienes dan un paso  más y reclaman no ya una opción ética, sino incluso una disposición de fe, una fe sin duda secular, pero imprescindible para sostener en las masas  el coraje preciso para vivir  según una ascética de la supervivencia. Sobre discurso y predicaciones  hay de las mas vario pinta al respecto se tiene la sensación de que se habla demasiado y se hace muy poco. trijillo

Para Charle Renouvier “la vida no puede tener interés para el pensador, sino a condición de tratar  de resolver el problema del mal”. Pero sin recurrir a Dios no es posible; verdaderamente,  en medio de todo solo el Dios de los inocentes  que sufre puede ser solidario  desde su ultimidad, asumiendo en el suyo el propio dolor  del mundo  a pesar de lo escandaloso que esto pueda parecer.

Con frecuencia cuando ante el mal fuerte lo humanos preguntan por Dios  es para radicalizar  su requisitoria.  Hay grandes contradicciones en lo que acusan a Dios ante su indiferencia ante el mal  cubren a Dios de improperios  y cabe preguntarse por que lo hacen si no creen en Dios. Otro busca a Dios y esperan  que contraste  con derroche interrumpido  de milagros incluso  administrativo.

cadaveres-ninosEstos arrastran un fuerte envilecimiento  moral y no le importa  que paguen justo por pecadores y la inmensa mayoría  permanece en silencio  quizás con demasiada palabra inoperante. Al respecto Carlo Díaz no recuerda que el mal moral de la cotidianidad nos convierte a  todos en culpables. Y como si no fuera suficiente no son pocos los que se ensañan  con los inocentes, pidiendo legislaciones occisorias  contra los nonatos, las más débiles y victimas.

El mal moral en el mundo se opone a la santidad del legislador  supremo;  lo innumerables males físicos y dolores que padecen  los seres racionales de la naturaleza contradicen  la bondad del gobernador del mundo; y finalmente el escándalo que ocasiona en el mundo  con tanta frecuencia la desproporción  entre la impunidad de los malvados y sus delitos  se haya en pugna con la intachable  justicia que se la atribuye  al juez supremo del mundo. ¿Entonces no abría que inferir que Dios se halla  in nexus moralis con creación?granada

Esta postura no solamente la plantean lo no creyente. Es un planteamiento con sentido desde el creyente. La diferencia que el no creyente  esta pastura  esta llena de resentimiento  es más bien acusativa. Mientra  que el hombre de fe es más interrogativa.  “La teología que exige la intervención de Dios  en ese momento para  evitar  ese mal  no es no es teología cristiana, pues ignora  que  Dios verdadero  es Dios sim-pático con – sufriente, no apático, sino sufriendo el mal en mí y conmigo; tampoco suprimiéndolo, sino mostrándolo asumible, develándome que incluso en ese mal hay  sentido o, mejor,  que a través de  esa noche oscura amanece ya la aurora de la salvación.Serpiente

En la sociedad actual  el sello del mal  se hace patente en la realidades diarias y cotidianas, de las forma más diversas a veces incluso mediante una forma simbiótica. Cuando la existencia del  mal  ocupa un lugar en nuestro corazón recibe un nombre en concreto: pecado. Su variedad es tan heterogénea que incluso puede presentarse  como remedio.   El mal se erige como  el vicio de todos los vicios. Es tan perverso y polimorfo  como astuto y vigilante, ataca también la costumbre  del ser humano sobre todo aquella en la que compartimos nuestra existencia  con lo demás, las costumbres que nos permiten entrar  en comunión con las cosas. Sostiene Carlos Díaz

 

 

 

 

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